El Mercuriano ** Mercuriano, hace referencia a Mercurio, Dios de la comunicación en la mitología griega. 2009-06-23T00:13:40+00:00
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Cultura the-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thing El Mercuriano ** http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/f/2717c558581acf3ecef0f42a2c7c53d9.jpg http://mercuriano.lacoctelera.net/post/2009/06/23/cronica-un-atraco Crónica de un Atraco 2009-06-23T00:13:40+00:00 2009-10-13T22:03:13+00:00 <blockquote> <p class="large acenter"><strong></strong></p> <p class="large acenter"><strong>"Hola pá, me atracaron"</strong></p> <p class="large"> </p> </p></blockquote> <p>Faltaban ya quince minutos para que fueran las siete de la noche, cuando recibí la última llamada que entraría por la línea número uno, de mi celular Samsung,  un modelo de hace un par de años, con  pantalla frontal monocromática y de tapa gruesa, con diferentes  tonalidades de grises y el contrastante negro. Era mi novia, quien me explicó que ya estaría en aproximada media hora en lugar en que debíamos encontrarnos ese viernes. Por lo tanto, me ordenó que debía salir tan pronto como fuera posible, a tomar el Transmilenio que me acercaría gran parte a la zona de mi encuentro con aquella hermosa mujer, que amo sin predisposiciones y con todas las fuerzas de mi ser.</p> <p>Antes de abandonar mi casa, que en tal momento se encontraba sola, ya que mi hermana -con quien vivo-  estaba de viaje, me miré un par de veces en el espejo para comprobar que la camisa estuviera bien puesta; que el peinado estuviera tal y como me gusta. Luego procedí a aplicarme un poco de aquella loción de marca rara que mi padre me obsequió hace un mes, y revisé el bolsillo de mi camisa para sacar un cigarrillo, que ni cuenta se daría la pobre nicotina que en poco minutos comenzaría a incendiarla, ni mucho menos que en pocos minutos sería testigo de la situación de miedo en la que me ví envuelto. Tras la caja de cigarrillos logré ver doblado los dos billetes de cincuenta mil pesos, que me había dado mi padre unas cuantas horas más temprano, mientras me decía que guardara algo y no sacara todo el dinero esa noche. Sin embargo, hice caso omiso a las alertas de mi padre,  porque sabía que hoy tenía la invitación pendiente de salir a comer con mi novia, y por lo tanto necesitaría la mayoría del dinero. Saqué los dos billetes doblados que estaban escondidos tras la cajetilla de Marlboro roja, y los guardé en mi billetera vieja pero que sigue siendo perfecta para mí, en el compartimiento especial, diseñado para los billetes. Prendí el cigarrillo y salí asombrado del frío del ambiente de aquella noche despejada.</p> <p>Desde mi casa hasta la estación de Transmilenio más cercana, ubicada en el barrio Alcalá de Bogotá, hay que recorrer unas ocho cuadras no muy solas, pero tampoco muy pobladas. Un trayecto que hago casi a diario, ya que el sistema de transporte masivo de la capital es mi principal medio de transporte en la ciudad, para movilizarme a la universidad y a otros puntos más que frecuento.  Precisamente cuando llego a la cuadra número tres, observo la tienda a la que voy algunas ocasiones para tomar cerveza y hablar descarriadamente con varios de mis amigos. La tienda estaba llena y al fondo, antes de la entrada del baño que se puede ver desde afuera y en la otra acera donde me encontraba, ví que estaba como siempre el dueño, que siempre me saluda cuando me ve pasar, pero que esta vez ni siquiera se da cuenta que su cliente está cruzando la calle.<br />Justo antes de llegar a la mitad de la calle, me detengo por evitar que tres personas en bicicletas me colisionaran. Ésos son los tipos de jóvenes, que tal vez venían del parque del barrio, después de fumar marihuana. Puede que no, pero son el estereotipo que altera mi confianza con la seguridad. Por eso, mientras los tres jóvenes seguían por la calle en sus "ciclas todoterreno", quise bajar un poco la velocidad, para dar tiempo que se escaparan del miedo que me producían.  Algo en esa circunstancia me llamó bastante la atención.  El posible ciclista profesional con cara de pandillero que iba por la mitad de los otros dos y en punta - como si fuera el jefe de la banda - les hacía señas a sus compañeros o compinches, según sea su relación.  Pero las señas fueron un poco más adelante, casi donde finaliza la cuadra. Sus señas, no muy normales, las llevaba a cabo con sus manos, siendo éstas bastante creativas con sus movimientos y con cierto grado de hazaña, al ver que soltaba el manubrio de su transporte. Dejé de admirar los tres pandilleros, cuando pasaron a dos motociclistas, que habían parado allí unos segundos antes, y que uno de los dos, cruzaba la calle hacia mi acera, mientras el otro seguía montado en la moto. Pero eso es lo de menos. Las motos no me asustan y mucho menos, los motociclistas.</p> <p>Ya mucho más relajado por la alteración que me proporcionaron los tres posibles malosos de las ciclas, seguía con mi camino por la tercera cuadra de mi trayecto, mientras pensaba en posibles soluciones a un problema con mi pareja, que me agobiaba. Mi cigarrillo ya iba  por el primer cuarto incinerado. Lo miré cuando lo aspiré, antes de darme cuenta que el señor motociclista que había cruzado a mi acera antes, estaba en la reja de la veterinaria que queda en esa esquina. Es un mensajero, imaginé.  Precisamente cuando paso por el lado de la reja verde alta que resguarda el patio donde juegan unos perros, un Golden Retriever  muy tierno por su aparente juventud, y uno de esos perros bravos que son flacos y negros, que si no fuera por la reja ni me acercaría, fue ahí que supe que podía estar en problemas. </p> <p>-Señor. ¿Podría usted ayudarme? Dijo  el posible mensajero. Es que no somos de acá y necesito llegar a la 166 con séptima.</p> <p>-Por la 134 suba hasta la séptima. Le dije apresuradamente y le señalé con mi brazo, en forma de orientación al posible mensajero foráneo que no sabía cómo llegar a su destino. Pero en ese momento la desconfianza se apoderó de mí, de todo pensé menos que fuera un mensajero perdido. Recordé en microsegundos, algunos relatos de atracos que había escuchado donde me contaban que lo hacían parar a uno para que le explicara cómo llegar a un sitio y ahí lo robaban. Por esa razón, comencé a caminar más rápido y no escuché lo que el señor me seguía diciendo.</p> <p>A unos cuatro metros del poste que hay en la esquina de la veterinaria, ya donde me sentiría a salvo, menos de dos segundos habían pasado después de mi respuesta, cuando el posible mensajero de cuerpo gordo, una altura de 1,75 aproximada y tez  morena, me violentó por el brazo, haciéndome retroceder, justo hasta donde el revólver que asía en su otra mano, no se hiciera más público que a mi vista.<br />Aún con mi cigarrillo prendido en mi mano derecha, miré sorprendido aquel revólver de tambor, sin poder cerciorarme si estaba cargado o no, a causa de mi inexperiencia con las armas.</p> <p>-Si sale a correr le meto su "pepazo".  Somos de un frente de la guerrilla, la zona la tenemos rodeada. Estamos reclutando personas. Necesitamos diez para antes de la media noche. ¿Está interesado? Me dijo aquel hombre al cual mi temor hacia él, ya rebozaba por todo mí ser, y que parecía estar más nervioso que yo.</p> <p>-No. Respondí alterado y mirando fijamente los ojos de color café, que vislumbraban por la luz tenue de los postes de iluminación, entre el casco del individuo gordo, que tenía en sus manos el poder de hacer conmigo lo que quisiera, al portar el arma que fácilmente me podría quitar la vida. Pensé asustado que me podían raptar y reclutarme obligado en su organización.</p> <p>-¿A qué se dedica? Preguntó soltándome del brazo, al ver que yo no sería capaz de huir corriendo ante la amenaza de muerte.</p> <p>-Soy estudiante</p> <p>-¿Qué estudia?</p> <p>-Comunicación social.</p> <p>-Muéstreme el carné.</p> <p>De manera formidable, saqué el carné de la universidad que guardo en mi billetera, mediante una maña que he desarrollado para sacarlo de esta, sin tener que sacar la billetera de mi bolsillo, siempre que entro a la institución. Se lo mostré, lo detalló durante un segundo y me lo entregó. Una esperanza de que todo pudo haber acabado y que me dejaría seguir  hacia mi destino, llegó a mi mente. Pero no fue así.</p> <p>-Bueno, está bien. Pero necesitamos una colaboración. Dígame la verdad, ¿Cuánto trae de plata?, igual lo vamos a requisar. Chocó el revólver cuatro veces contra mi pecho en actitud desafiante. Ahí hice memoria de cuanto había dejado en mi billetera a la vista, para saber qué podía salvar, pero recordé aquel momento en que salí de mi casa guardando los dos billetes en ésta y supe que todo sería inútil.</p> <p>-Tengo cien mil pesos. Respondí sin ganas y a sabiendas que ya no eran míos. Igual si le decía que había menos, me requisaría y se daría cuenta. Y por mentiroso me puedo ganar un golpe o algo por estilo, en el mejor de los casos.</p> <p>-Páseme la billetera. Me ordenó. La saque lentamente de mi bolsillo posterior izquierdo del pantalón y se la di. En ese momento la otra persona que hace un instante se encontraba sobre la moto prendida, golpeó mi hombro derecho y me gritó ordenándome con varias groserías, que dejara de fumar y que botara el cigarrillo que seguía prendido por la mitad, en mi mano. Con temor a retarlo, hice lo que me dijo éste hombre más alto que su compañero y de tez blanca, mientras el otro escudriñaba mi billetera vieja.</p> <p>-Muéstreme su celular. Me dijo el gordo protagonista cuando devolvía muy amablemente mi billetera con mis papeles varios de identificación. Al mismo tiempo que el otro me requisaba los bolsillos en busca de dinero. De todos se cercioró que no hubiera nada de valor que se pudiera llevar, menos del de mi camisa donde estaba la cajetilla de Marlboro, y de donde hacía varios minutos  había sacado los billetes que pudieron haber estado bien resguardados en ese compartimiento.</p> <p>Le entregué mi celular al atracador principal, que le tenía respeto  por su arma desafiante, que varias veces volvió a chocar contra mi pecho. Para tal momento, el alto ya me había terminado de requisar.</p> <p>-¿Qué tiene ahí? Preguntó señalando el bolsillo de mi camisa.</p> <p>-Cigarrillos. Contesté. No se inmutaron ni siquiera a mirarlos, por el aparente asco que tenían a los fumadores. Reflexioné que los billetes estarían a salvo allí, si los hubiera dejado ahí, donde por el destino se encontraban.</p> <p>-Ahora voltéese, y vuelva por esta acera hasta la esquina.  ¡Si mira  hacia atrás le meto su "pepazo" marica!</p> <p>Giré, metí las manos en mis bolsillos y comencé a caminar de nuevo hacia la esquina por donde me había cruzado con los pandilleros ciclistas. El atracador flaco, utilizó uno de esos radioteléfonos que utiliza la policía para su comunicación, y dijo como si le hablara a otra persona que se encontraba en la zona: "Va por el andén señalado. Camisa azul oscura. En segundos lo observará en la esquina". Seguidamente oí sus pasos por la calle, se montaron a su moto vieja de tonalidad oscura, de placas BET  06, y desaparecieron con mi dinero y con el celular que habían acabado de robarme.</p> <p>El sentimiento de vuelta fue distinto cuando me di cuenta que los señores ladrones, o más bien, "Don ladrón" y su secuaz, habían dejado mi vida intacta, mis papeles a salvo y mil pesos  como limosna dentro de mi billetera, para llamar de una cabina telefónica ubicada en la misma cuadra al lado de la tienda por la que había pasado, y decir: "Hola pá, me atracaron".</p> <p class="large"><em><strong>Esteban Alvarán Marín</strong></em></p> <p>esalvaran@academia.poligran.edu.co<strong></p> <hr /> </strong></p> El Mercuriano ** http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/f/2717c558581acf3ecef0f42a2c7c53d9.jpg http://mercuriano.lacoctelera.net/post/2009/05/30/periodismo-y-literatura PERIODISMO Y LITERATURA 2009-05-30T22:04:06+00:00 2009-05-31T21:42:58+00:00 <p class="xlarge acenter"><strong class="small"></strong></p> <p class="xlarge acenter"><strong><strong>PERIODISMO Y LITERATURA</strong></strong></p> <p class="xlarge acenter"><strong></strong></p> <p class="xlarge acenter"><strong><img class="imgcen" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Truman-Capote.JPG" alt="" /></strong></p> <p class="small">Foto: Truman Capote.</p> <p class="xlarge acenter"><strong></strong></p> <p class="default;Peque&amp;#xf1 aleft"><strong>De sobremanera, Truman Capote con su obra "A Sangre Fría" se convirtió en pionero del periodismo literario. Capturó en una forma novelística, la realidad que le apasionaba del periodismo. Es una clara muestra de lo exitoso que pueden ser las mezclas que culturalmente nunca desarrollamos por miedo al error.</strong></p> <p>Capote, inhibido por su curiosidad investigativa sigue los rastros de una masacre en un pueblo de Kansas, donde apasionado por el misterio del paradero y los motivos de los victimarios, sigue huella por huella todos los datos que podía conseguir como excelente reportero. Su investigación dura un poco más de cinco años, en los cuales conoce a todas las personas del pueblo e incluso se vuelve amigo de los homicidas, quienes presos, esperaban su ejecución en la horca. Después de esto, Truman desarrolla su novela, que por su gran calidad investigativa y sus aspectos totalmente reales, se convierte en un boom en todo el país norte-americano en la segunda mitad del siglo XX.</p> <p>El autor, luego de la publicación de su obra, siente una dualidad moral, que por un lado le proporcionaba felicidad ver el resultado de todo su trabajo, mientras que por otro le generaba karma, el saber que aquellos asesinos que se habían vuelto sus amigos, estaban muertos por la pena capital. Como él mismo lo dijo:, "Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él".</p> <p>"A Sangre Fría" es una novela con descripciones demasiado completas, de personajes que se encarnan en la mente del lector de manera común; escenarios reales que transportan la imaginación; y sucesos no ficticios que abruman por completo las percepciones de quienes se sientan hora tras hora delante del extenso libro, destruyendo una por una, las especulaciones que éstos generan en la historia. Con gran metodología objetiva y real, el autor hace sentir al espectador, leyendo un reportaje de cuatro cientas hojas en un periódico local de Kansas, con la diferencia de que esta novela es un tren que viaja por numerosas estaciones que van encaminando al lector a través de una historia real. El narrador se encuentra en todos los hechos, pero no es en ninguno participe de ellos (omnisciente). Capote nos va mostrando esta gran historia con su periodismo literario, mostrando el pueblo y la familia asesinada, junto a los planes y hechos de los asesinos, en escenas intercaladas que le regalan al lector un sentimiento informativo de qué están haciendo por diferentes lados, los personajes en un mismo tiempo.</p> <p>Ya estando mucho más informados acerca de este espectacular ejemplo del periodismo literario o de el género llamado novela real (gracias a Capote), muchos autores de crónicas que informan con la más alta cantidad de detalles y bastantes escritores de literatura ficticia que montan historias inéditas y creativas sobre la imaginación del espectador, han entrado al debate de gran polémica sobre la existencia de esta mezcla literaria que analizamos.</p> <p>El periodismo no es un hermano menor de la literatura. Como estudiante de comunicación social y periodismo, pero ante todo como lector empedernido de todo tipo de artículos, notas, historias, crónicas, noticias, ensayos, novelas, cuentos, etcétera, confieso que prefiero las crónicas. Éstas, me transfieren sucesos, lugares y descripciones reales que desconozco, acompañados de exuberantes, pero objetivos y concisos datos reales, que despiertan mi creatividad mental, para construir circunstancias, caras, casas y hasta sentimientos que va narrando el autor respectivo. Me parece muchísimo más interesante leer un artículo que me va a informar de la realidad que no sabía que existía, o al menos, de la que vivo pero desconozco, que leer obras literarias que construyen en mi cerebro conjuntos ficticios de vidas que no existen.</p> <p>Pero tal y como lo afirma el cronista argentino Martín Caparrós, no siento la diferencia entre periodismo y literatura. Son simplemente corrientes distintas, donde la ficticia le compromete un pacto al lector de que lo va a entretener, contándole una historia que nunca sucedió, pero que tal vez le va a poner a pensar. Mientras que la no ficticia, le cuenta una historia cierta de la que el autor se enteró y quiere que lo sepa. Aunque los pactos marcan diferencia, los géneros no deben ser de igual forma diferenciados. Los dos relatan algo. Ambos le transmiten a partir de herramientas comunes, mensajes que informen o entretengan al lector, según sea el caso.</p> <p>Es por eso, que la novela real no surge como un género como tal, a través de Truman Capote, sino que más bien, es un entrelazado de herramientas de la literatura y el periodismo, que coadyuvan a que el objetivo respectivo sea eficaz en la mente e imaginación del lector.</p> <p>Como alguna vez lo dijo la periodista argentina Leyla Guerriero"(...)en los grandes cronistas encuentro ecos de Richard Ford y de Scott Fitzgerald, de Góngora y de la Biblia, de José Martí y de Gonzalo Rojas, de Flaubert y de Paul Bowles, de Salinger y de Alice Munro, de Nabokov y de Pavese, de Bradbury y de Martin Amis, de Murakami y David Foster Wallace. Claro que si vamos a ser sinceros, no suele haber, en los grandes escritores de ficción, ecos de cronistas majestuosos".</p> <p><strong>Lo que sí es maravilloso, es leer una crónica con la capacidad narrativa de la literatura; personajes reales con descripciones detalladas y completas; lugares existentes como escenarios de locura; circunstancias históricas con ánimos de ser situaciones creativas. De igual forma, una novela centrada en la investigación de un acontecimiento, conforma la dinámica de la curiosidad por la realidad, junto con la descripción característica de la literatura, que crea la eficiencia de un mensaje bien comunicado; de una historia bien contada; de un hecho perfectamente informado.</strong></p> <p> </p> <p class="large"><strong><em>Esteban Alvarán Marín                                                                </em><span style="font-weight: normal;">esalvaran@academia.poligran.edu.co </span></strong></p> <p class="large"> </p> <p class="small">Foto: http://www.flickr.com/photos/litmuse/109265615/</p> El Mercuriano ** http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/f/2717c558581acf3ecef0f42a2c7c53d9.jpg http://mercuriano.lacoctelera.net/post/2009/05/28/chi-chie-mox-ramiriqu-boyac CHI - CHIE - MOX - RAMIRIQUÍ (BOYACÁ) 2009-05-28T19:57:50+00:00 2009-12-16T20:19:25+00:00 <p class="acenter"><strong class="xlarge"></p> <object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="425" height="344" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"> <param name="allowFullScreen" value="true" /> <param name="allowscriptaccess" value="always" /> <param name="src" value="http://www.youtube.com/v/0bzhOR-45ts&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999" /> <embed type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="344" src="http://www.youtube.com/v/0bzhOR-45ts&amp;hl=en&amp;fs=1&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed> </object> <p></strong></p> <p class="acenter"><strong class="xlarge"></strong></p> <p class="acenter"><strong class="xlarge"></strong></p> <p class="acenter"><strong class="xlarge">CHI - CHIE - MOX - RAMIRIQUÍ (BOYACÁ)</strong></p> <p class="acenter"><strong class="xlarge">(Nuestra Floreciente Morada)</strong></p> <p class="small"> <img class="imgcen" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Cronica-Ramiriqui-024.JPG" alt="" width="617" height="299" /></p> <p class="small"> <em>Foto: Vista Ramiriquí desde el "Alto de la Cruz".</em></p> <p><strong>Entre un infinito número de tonos verdes, que decoran las montañas con parches de cultivos boyacenses, se halla <a href="http://ramiriqui-boyaca.gov.co/sitio.shtml?apc=B1-1--&amp;x=1622377">Ramiriquí</a>. Municipio denominado la "Capital Civilista de Colombia", que con la agricultura, sus deliciosas arepas de maíz y cuajada,  y su amable gente, forja con orgullo un pueblo cálido para sus visitantes y bienestar para sus habitantes en las entrañas del altiplano.</strong></p> <p>Ubicado a 32 kilómetros de Tunja y a una altura de 2.325 metros sobre el nivel del mar, este pequeño pero acogedor municipio, se encarga de proporcionarle al turista la energía de volver en otra oportunidad.  Su arquitectura colonial hispánica, declarada patrimonio nacional, da un toque estético muy peculiar, con casas de dos plantas y  variedad de colores, que ni el frío puede oscurecer.  Cuenta además, con un parque central tradicional, que sin salir de lo normal, deja al espectador un sentimiento de nacionalidad: la majestuosa iglesia con pinturas religiosas de grandes magnitudes, la estatua en el centro de su personaje histórico insignia, José Ignacio de Márquez (expresidente de la República) y las destellantes ramas de los árboles que rodean el parque, bailando entre ellas una coreografía única, que sólo el mejor de los vientos ramiriquenses la puede dirigir.</p> <p> <img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Cronica-Ramiriqui-009.JPG" alt="" width="312" height="386" /></p> <p>Una gran cantidad de personas ancianas viven en el municipio, salen de vez en cuando a merodear sus calles, observando que todo su pueblo se encuentre en tranquilidad, tal y como se lo dejaron a sus herederos hace  unas décadas atrás. Vestidos con sus abrigadoras ruanas, sus botas pantaneras, coloridas faldas y su distinguido sombrero pequeño de campo, se dirigen a la iglesia a pedir por su amada tierra, sin olvidar que de regreso comprarán algunas hortalizas en la plaza de  mercado,  que hacen falta en la casa.</p> <p>Algunos más jóvenes, fanáticos del ciclismo, deporte emblema de Ramiriquí gracias a personas como Mauricio Soler (que siendo ramiriquense compite en los más famosos torneos mundiales de ciclismo profesional), parquean sus caballitos de acero en las aceras del parque, para sentarse bajo aquellas contrastantes y bajitas sombrillas amarillas a tomarse unas cervezas, que compensen el ejercicio de los cuarenta kilómetros que recorrieron yendo hasta Jenesano (pueblo aledaño) en la mañana.</p> <p>Es en las sombrillas de doña María, mujer propietaria de un gran establecimiento vendedor de cerveza, donde se ubica Edilberto Borda. Con un casco vino-tinto amarrado a la cabeza, sus gafas recetadas para la miopía, un uniforme ceñido al cuerpo de ciclista, sus guantes con dos dedos rotos, una chaqueta morada impermeable y unos cómodos tenis,  acomoda el pedal de su bicicleta, al mismo tiempo que la recuesta sobre una de las sillas de madera que caracterizan al pueblo. Hablando un poco con él, me mostró la verdadera cara de las personas en Ramiriquí: humanos orgullosos de su pueblo natal, que c<img class="imgdcha" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Cronica-Ramiriqui-017.JPG" alt="" width="166" height="500" />on la baja temperatura del clima y varias gotas de llovizna que empezaban a precipitarse, me regalaba la calidez del municipio y sus habitantes, con curiosos relatos de varias personas a quienes conocía, hasta que luego me contó su historia.</p> <p>Edilberto o ‘Beto' (su nombre artístico), es un hombre de 42 años, pero  una persona de la nobleza, carisma y estado físico de un niño. Nació en Ramiriquí y siempre ha vivido allí. "Ésta es la mejor tierra en la que puedo vivir.  La que me vio nacer y crecer", afirma con una sonrisa de felicidad en su morena tez facial. A los catorce años, se dio cuenta del regalo que la vida había interpuesto entre su cuerpo y espíritu: una voz  destellante e increíble. Desde ese tiempo, dedicó su vida al canto y la música, siendo éstas sus verdaderas pasiones, como él mismo lo dice, "Cantar y entretener a las personas con el talento que Dios me obsequió, son las cosas que más me gusta hacer en la vida", mientras bota una carcajada cuando recordaba una de sus experiencias, dejando a luz una dentadura blanca y perfecta de dientes pequeños.</p> <p>La decencia de este hombre,  junto con su forma de ser envidiable, generan  en este personaje criado en el campo, un verdadero hombre, que se mantiene de las serenatas y los toques musicales que desempeña en el pueblo. ‘Beto' Borda aguaba sus ojos, al son que relataba con lujo de detalles y sobriedad de sus esfuerzos,  todo su trayecto musical.  Empezó inclinándose por las baladas, en el momento en que estudiaba  en la escuela musical del pueblo, donde aprendió a tocar el saxofón. Tras unos años, montó con varios de sus colegas, una banda de rock en español. Luego, se dedicó con dos de sus amigos de infancia a la música "carranguera". Los anteriores géneros no le saciaron su pasión musical, por lo cual se inició en su carrera de mariachi, con varias interpretaciones que montó de sus cantantes mejicanos favoritos. El año pasado participó en el  Festival de Canto en Tunja, donde quedó en tercer lugar. Ahora, es feliz en Ramiriquí tocando lo que le pidan. Al preguntársele si en algún momento quisiera probar suerte con su talento en Bogotá, curvó por completo sus pobladas cejas y respondió: "la vida en Bogotá es muy dura. Lo que más me gusta de mi pueblo, es que me aplauden tal y como soy".</p> <p class="small aleft"><span class="small"><strong class="large">Es así como en un pueblo tan pequeño se encuentran miles de historias inéditas, de personas con aptitudes y ganas de llevar el orgullo de Ramiriquí, en lo alto del país y el mundo.<br />Tras escuchar relatos de vidas y mitos que existen del municipio, de misterios  relacionados con los asentamientos indígenas del cacique Rumirraqui de los Chibchas, de personas que han sobresalido en el pueblo por sus arepas reconocidas hasta por el presidente de Colombia, de ramiriquenses ciclistas, médicos, ingenieros, que salieron en algún momento de su tierra, pero  que seguro volverán; personas que de verdad buscan el desarrollo común por el bienestar de todos. Me despedí de allí, expresando gratitudes por el hermoso tiempo que pasé, por las exquisitas arepas que  comí y me llevé, pero ante todo, por la calurosa bienvenida que le proporcionan al extraño en su inclemente clima frío.</strong><br /> <img class="imgcen" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Cronica-Ramiriqui-011.JPG" alt="" width="400" height="308" /></span></p> <p class="large acenter"><strong><em>"la calurosa bienvenida que le proporcionan al extraño en su inclemente clima frío".</em></strong></p> <p> </p> <p class="large"><strong><em>Esteban Alvarán Marín                                                    </em></strong><a href="mailto:esalvaran@academia.poligran.edu.co">esalvaran@academia.poligran.edu.co</a></p> <p class="large"> </p> <p> </p> El Mercuriano ** http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/f/2717c558581acf3ecef0f42a2c7c53d9.jpg http://mercuriano.lacoctelera.net/post/2009/05/11/materiales-construcci-n-partir-elementos-reciclados MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN, A PARTIR DE ELEMENTOS RECICLADOS 2009-05-11T06:22:30+00:00 2009-10-23T22:31:03+00:00 <p class="imgizqda"><strong class="imgizqda"><em class="large imgizqda">Colombianos de la mano con el ambiente</em></strong></p> <p class="acenter"><strong class="xlarge"></strong></p> <p class="acenter"><strong class="xlarge"></strong> </p> <p class="acenter"><strong class="xlarge">MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN, A PARTIR DE ELEMENTOS RECICLADOS</strong></p> <p class="large"><em>Jóvenes empresarios innovan en el país, con la producción del Wood Plastic Composite (WPC).</em></p> <p class="large"><em></em></p> <p class="large"><img src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Noticias-Segundo-Parcial-004.JPG" alt="" width="521" height="342" /></p> <p class="small">Empresario Óscar Méndez, socio de <a href="http://compuestosplasticos.wordpress.com/">Compuestos Plásticos</a>.</p> <hr /> <p> <p class="large"> </p> <p> <strong>Aproximadamente son 200 millones de toneladas de plástico desechadas en el mundo al año, de las cuales sólo el 3% son recicladas. Disminuir el consumo de plástico y desarrollar  industrias que integren el reciclaje, son claras soluciones a las alarmantes cifras.</strong></p> <p>El <em>Wood Plastic Composite</em> (WPC) es un material ecológico, compuesto por plástico y fibras naturales, como los desechos de la madera. Es considerado un perfecto sustituto a la madera tradicional y los productos de perfilería plástica, usados en la industria de la construcción, por su gran aporte ambiental de impacto y sus cualidades inigualables. Es resistente a la humedad, los insectos y los rayos UV. Además, es totalmente reciclable,  indeformable y no inflamable.</p> <p class="small"><img class="imgcen" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Usos-WPC.bmp" alt="" width="206" height="278" /> </p> <table style="width: 385px; height: 16px;" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="385"> <tbody> <tr> <td> <p><em>                                                                                                                                                  Piso, rejas y poste de WPC</em></p> </td> </tr> </tbody> </table> </p> <p>La idea, aunque nació en Noruega en la década de     los setenta, es desarrollada con fuerza en China y los Estados Unidos. Ahora, Óscar Méndez y Fredy Rodríguez emprenden su camino con el WPC en Colombia, con el objetivo de darle función a los desechos de plástico y maderas, sustituyendo materiales de construcción tradicionalmente usados, que no hacen ningún aporte benéfico al medio ambiente. </p> <p>"La realidad ambiental que vivimos en el planeta, nos dio la motivación de desarrollar este proyecto, que sabemos generará un positivo impacto en el ambiente, con nuestro producto". Afirmó Óscar Méndez, arquitecto de profesión y socio de Compuestos Plásticos.</p> <p>De manera excepcional, estos dos jóvenes empresarios son ejemplo de cómo hacer parte del cambio que necesitamos en el planeta: llevan a cabo sus objetivos personales, paralelamente a sus aportes por el bienestar del ambiente de todos.</p> <p>  </p> <table style="width: 577px; height: 35px;" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="577"> <tbody> <tr> <td> <p class="aleft"><span class="xlarge"><strong>Esteban Alvarán Marín</strong></span>                                                                                               <a href="mailto:esalvaran@academia.poligran.edu.co">esalvaran@academia.poligran.edu.co</a></p> </td> </tr> </tbody> </table> </p> </p> El Mercuriano ** http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/f/2717c558581acf3ecef0f42a2c7c53d9.jpg http://mercuriano.lacoctelera.net/post/2009/05/08/karma-colombiano KARMA COLOMBIANO 2009-05-08T00:23:47+00:00 2009-05-28T21:14:08+00:00 <p class="acenter"><strong class="xlarge"><strong>KARMA COLOMBIANO</strong></strong></p> <p class="acenter"><strong class="xlarge"> <img src="http://farm4.static.flickr.com/3177/2315582221_b30eda3493_m.jpg" alt="" /></strong></p> <p class="acenter"><strong class="small">Foto: http://www.flickr.com/photos/yosmary/2315582221/sizes/s/</strong></p> <hr /> <p class="acenter"> </p> <p class="acenter">Colombia en su último cuarto de siglo, ha desarrollado en sus entrañas el conflicto armado guerrillero y paramilitar, la violencia política y el tráfico de narcóticos, paralelamente a una sociedad alegre, que aunque sufre a diario los problemas de desarrollo humano que sobrelleva el país, aún siente la pasión y el orgullo de ser colombiana.</p> <p> <p>Documentales como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Colombia_Vive">Colombia Vive</a>, dirigido por el periodista Mauricio Gómez, producen la reencarnación del dolor en un pueblo acogido por su ánimo alegre, que deja las dificultades del pasado en el olvido; y también, alimentan el conocimiento de la historia patria para generaciones modernas que nacieron en la época de las políticas oscuras y la doble intencionalidad.</p> <p>Los movimientos revolucionarios, el auge del narcotráfico, la guerra por el poder, los asesinatos, secuestros, atentados terroristas y conspiraciones entre otros, hacen parte de la vida de cualquier colombiano. Es su historia la que, indebidamente, pone en tela de juicio el prestigio internacional a cualquier compatriota. Es así, que actualmente con la supuesta evolución del siglo XXI en temas de seguridad y cultura con el presidente Uribe, aún tenemos una fila propia en muchos de los principales aeropuertos del mundo. Sólo porque algunos de nosotros se han desviado a través de los tiempos por caminos erróneos de astucia o ignorancia, ¿Es consecuente afirmar que todos los nacidos en Colombia son narcos o asesinos?.</p> <p>La historia colombiana es realmente una cara atroz de la sociedad que deja heridas cohibidas de perdón y saladas por la xenofobia mundial. Aunque son muchas las caras compatriotas reconocidas en el exterior, producto de nuestras buenas capacidades y el esfuerzo en aspectos artísticos y deportivos principalmente, el número de caras colombianas buscadas por autoridades internacionales se aproximan a mil, superando las primeras en gran proporción. Pero lo que no todos afuera comprenden muy bien, es que la explotación de oficios ilegales en Colombia, es  consecuencia de los bajos índices de bienestar que creó la avaricia de la corrupción y la desigualdad del poder. Un poder monopolizado por la burguesía y las clases altas, quienes toman las decisiones de todo un pueblo por el beneficio de unos cuantos, desde el siglo pasado.</p> <p>Los grupos revolucionarios con ideologías que en un principio se determinaban socialistas, nacieron en éste país rico de recursos, a partir de mediados del siglo XX por la desigualdad social y la necesidad de luchar por los medios de producción comunitarios. Pensamientos con muy buenos objetivos sociales, que buscaban el bienestar de la sociedad, pero que con el tiempo, se convirtieron en guerrillas violentas con intereses de lucro más abarcadores que el propio capitalismo. Es por esto, que con la industrialización de la marihuana, la coca y la amapola, tales grupos armados vieron latente la posibilidad de hacerse ricos, mediatizados al terror que apuñalan al colombiano. Tal vez, la única guerrilla revolucionaria que se salvó de no tener relaciones con el narcotráfico fue el M19, quienes siempre mantuvieron como principio esencial, la búsqueda de la igualdad en Colombia; éste grupo firmó la paz con el gobierno colombiano y entregó las armas para siempre en 1990.</p> <p>Atestados por los carteles del narcotráfico, capos como los Rodríguez Orejuela de Cali, Ledher del eje cafetero, Pablo Escobar de Medellín y Gacha de Cundinamarca, hicieron hasta lo imposible por mantener el predominio de sus negocios y la ilegalidad de la extradición. A pesar de que algunos utilizaban parte de sus ganancias para la comunidad, como en el caso de Escobar, que construyó barrios y canchas deportivas para la sociedad de bajos recursos, todos cometieron con barbarie delitos terroristas por su supremacía. Afortunadamente, uno a uno fueron cayendo ante autoridad colombiana con el apoyo de los Estados Unidos, o ante sus tumbas. Sus atentados fueron innegablemente actos que dejaron huella en el arenal de las penas históricas en Colombia.</p> <p>Sin embargo, la lucha contra el narcotráfico aún no culmina. La guerrilla de las FARC y otros grupos al margen de la ley, heredaron el negocio de gran lucro. Álvaro Uribe y su lucha contra el terrorismo de la mano de la seguridad democrática,  no ha podido obtener victoria en éste conflicto, que necesita un poco más, que una mano firme y un corazón grande para finalizar.</p> <p>No siendo suficiente, la corrupción y la guerra política también desvanecen la justicia y orden democrático colombiano. Las conspiraciones y todo lo que pasa después del telón del poder, son un tema más que preocupa al pueblo. Nuestro mandatario, por ejemplo, se ha preocupado más por cómo perdurar en su puesto presidencial, que por buscar soluciones a problemas que en serio necesitan gestión. Como el desempleo, que si éste tuviera un buen método de disminución, los problemas de pobreza, violencia urbana y narcotráfico, irían desapareciendo poco a poco, equilibrando así la balanza del desarrollo de nuestro país, territorio y pueblo, al que pertenecemos todos los colombianos.</p> <p>Sólo hay que abrir los ojos, para darse cuenta que nos están metiendo los dedos a la boca. Pero sin juicio, el colombiano sigue pensando que nuestro presidente ha sido y será el mejor de todos. Por lo tanto, votará en las próximas elecciones por la narco-política, por el bienestar de los magnates económicos y las ejecuciones extrajudiciales, que tanto le han gustado, a pesar de que lo traten con exclusión en el resto del planeta, por no inducirse al cambio que tiene oportunidad de brindarle a nuestra patria querida, Colombia.</p> </p> <p class="aright"><strong></p> <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%"> <tbody> <tr> <td> <p class="large"><strong>Esteban Alvarán Marin                                                                                                    </strong> <a href="mailto:esalvaran@academia.poligran.edu.co">esalvaran@academia.poligran.edu.co</a></p> </td> </tr> </tbody> </table> <p></strong></p> El Mercuriano ** http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/f/2717c558581acf3ecef0f42a2c7c53d9.jpg http://mercuriano.lacoctelera.net/post/2009/04/02/medida-pico-y-placa-genera-incomodidad-los-usuarios-de MEDIDA DE PICO Y PLACA GENERA INCOMODIDAD PARA LOS USUARIOS DE TRANSMILENIO 2009-04-02T03:03:41+00:00 2009-09-08T20:54:51+00:00 <p><!--StartFragment--></p> <p class="MsoNormal" align="center"><strong style="font-weight: bold;"></strong></p> <p class="MsoNormal imgcen" align="center"> </p> <p class="MsoNormal acenter"><span style="font-weight: normal;"><strong style="font-weight: bold;">MEDIDA DE PICO Y PLACA  GENERA INCOMODIDAD PARA LOS USUARIOS DE TRANSMILENIO </strong></span></p> <p class="MsoNormal acenter"><span style="font-weight: normal;"><strong style="font-weight: bold;"></strong></span></p> <p class="MsoNormal acenter"><span style="font-weight: normal;"><strong style="font-weight: bold;"></strong></span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"><strong style="font-weight: bold;"><span style="font-weight: normal;"><strong style="font-weight: bold;"><img class="imgcen" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/mercuriano/myfiles/Varios-de-la-u-006.JPG" alt="" width="486" height="390" /></strong></span></strong></span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"><strong style="font-weight: bold;"></strong></span></p> <p class="small aleft">Estación Marly en Horas Pico.                      </p> <hr /> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"><strong style="font-weight: bold;">Una esperanza destruida es lo que se encuentra en el sistema de transporte masivo </strong><a href="http://www.transmilenio.gov.co/WebSite/Default.aspx"><strong style="font-weight: bold;">Transmilenio</strong></a><strong style="font-weight: bold;"> de Bogotá. El hacinamiento en los buses es insoportable, la entrada y salida de las diferentes estaciones es una pista de obstáculos y la espera por el bus con determinada ruta, puede tardar hasta veinte minutos, en los horarios “pico”.</strong></span></p> <p class="aleft"> </p> <p class="aleft">Aunque el “Pico y Placa todo el día” puede tener efectos positivos para el tráfico particular de la ciudad, ésa no fue la impresión que tomaron los incomodados usuarios de Transmilenio a partir del 6 de febrero. Cuando el 40% de los automotores de la capital se les restringe  la salida a las calles, sus dueños deben hacer uso del transporte público.</p> <p class="aleft">Los indignados usuarios del más costoso de los transportes públicos masivos de la capital, sienten a diario que su dinero es literalmente “robado”. El camino a sus empleos, estudios u hogares se convierte en un dolor de cabeza, que dura desde que la palabra “Transmilenio” llega a sus mentes.  El servicio es demorado en la entrada, tanto para acceder directamente como para comprar  un pasaje. Son filas interminables que pueden llegar a setenta y cien personas, quienes a la intemperie del clima y pasivamente avanzan durante quince o veinticinco minutos, en promedio, hasta llegar a la siguiente fila en espera de su misma ruta. En las cabinas de venta de tiquetes sólo trabaja una persona atendiendo, habiendo disponibles dos puntos de venta, en función de una rápida estadía del usuario en las filas.</p> <p class="aleft"> </p> <p class="aleft">Entre las estaciones más demandadas de la troncal del Norte y Caracas, se encuentran: Calle 127, Calle 100, Virrey, Calle 85, Héroes, Calle 72 y Marly. Para  los pasajeros no es nada confortable montarse en un articulado lleno de personas, luego de haber esperado pacientemente casi media hora en la estación. Lastimosamente, no les queda otra opción, puesto que esperar el siguiente retardaría sus compromisos y/o “las piernas no dan para más”, según afirmó uno de los usuarios.</p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"> </span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;">Son centenares las personas que se acercan a los auxiliares </span><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;">bachilleres </span></span><span style="font-weight: normal;">de Transmilenio  para denunciar la gran cantidad de hurtos que se llevan a cabo en estaciones y buses articulados. Hampones calificados aprovechan la lucha de sus víctimas</span><ins datetime="2009-03-05T21:51" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;"> </span></span></ins><span style="font-weight: normal;">por soportar el viaje</span><ins datetime="2009-03-05T21:51" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;">,</span></span></ins><span style="font-weight: normal;"> o la espera, para despojarlo</span><ins datetime="2009-03-05T21:51" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;">s</span></span></ins><span style="font-weight: normal;"> de sus pertenencias. Éstas autoridades no pueden hacer nada ni por la denuncia, ni por organizar un poco el sistema de salida y entrada de personas en las estaciones. Al igual que encargados de logística del sistema de movilidad, que no saben qué hacer con tanta gente, y para eso les pagan.</span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"> </span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;">Daniel Díaz, </span>estudiante de 19 años y <span style="font-weight: normal;">usuario de Transmilenio, afirma demorarse el doble de</span><ins datetime="2009-03-05T21:57" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;">l</span></span></ins><span style="font-weight: normal;"> tiempo </span>que tarda en su automóvil particular en su recorrido desde<span style="font-weight: normal;"> la 142 con Autopista Norte hasta su universidad</span><ins datetime="2009-03-05T21:58" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;">,</span></span></ins><span style="font-weight: normal;"> ubicada en la calle 52 con calle 13, </span>en sus días de “Pico y Placa”. Mientras que David Maya, arquitecto de 27 años, expresa su descontento con el sistema de transporte público, pues se ve obligado a utilizar el “Transmilleno”, como él mismo lo denomina, y no puede llevar consigo todas las cosas que necesita para su trabajo, como computador portátil, maquetas, etc., que pueden sufrir daños por el apretón entre personas, o en el peor de los casos, su pérdida por robo. Además, le parece inconsciente la desorganizada salida de las estaciones, en las que a veces se siente encarcelado por varios minutos.</p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"> </span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;">Para Miguel Rico</span>, usuario<span style="font-weight: normal;"> de 32 años, la medida del “Pico y Placa todo el día” ha sido un gran error del alcalde, puesto que los trancones siguen siendo los mismos de siempre y el Transmilenio sufrió las consecuencias de una gran demanda de servicio.</span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"> </span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;">El problema se identifica bajo dos ramas: el “Pico y Placa todo el día” congestionó el servicio de Transmilenio</span><ins datetime="2009-03-05T22:06" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;">; </span></span></ins><span style="font-weight: normal;">y, al sistema de buses articulados le quedó grande </span><span style="font-weight: normal;">trasportar </span><span style="font-weight: normal;">los usuarios adicionales, que provienen de la medida de movilidad tomada </span><span style="font-weight: normal;">en  </span><span style="font-weight: normal;">la capital.</span><ins datetime="2009-03-05T22:09" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;"> </span></span></ins><span style="font-weight: normal;">Es momento de pensar si Transmilenio</span><ins datetime="2009-03-05T22:08" cite="mailto:Alejandro%20Parada"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;"> </span></span></ins><span style="font-weight: normal;">cumple</span><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;">, de verdad,</span></span><span style="font-weight: normal;"> con las expectativas de quienes con frecuencia pagan el costo del pasaje, como quien acepta las condiciones del viaje.  </span><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;"><ins datetime="2009-03-05T22:09" cite="mailto:Alejandro%20Parada"></ins></span></span></p> <p class="MsoNormal aleft"><span style="font-weight: normal;"><span style="text-decoration: none;"> </span></span></p> <p class="aleft">Si está pensando en utilizar este sistema de transporte público masivo, no olvide viajar con tiempo extra para las grandes filas, una sombrilla y gafas de sol (para cualquiera que sea la circunstancia del clima), algo de “mecato” para el hambre y, ante todo, gran paciencia y positivismo, al tener que viajar pegado a cuatro personas por todos los lados de su cuerpo, junto al aliento y olores varios de cada quien. Esta es la manera que funciona el principal medio de movilidad en la capital. </p> <p><!--EndFragment--></p> <p class="aleft">Por:  <strong style="font-weight: bold;">ESTEBAN ALVARÁN MARÍN                                                                 <a href="mailto:esalvaran@academia.poligran.edu.co">esalvaran@academia.poligran.edu.co</a>                            </strong></p> <p class="aright"><strong style="font-weight: bold;"></strong></p> </!--EndFragment--></!--StartFragment-->